Quest to learn: Gamificando el currículo
Quest to learn es una escuela pública de la ciudad de Nueva
York que ha integrado los principios de la gamificación en el aprendizaje y la
enseñanza del día a día de alumnos y profesores. Su metodología de trabajo ha
reimaginado por completo el modelo institucional de las escuelas para el siglo
XXI.
Esta escuela de Estados Unidos ha posibilitado que tanto los alumnos como los
profesores tengan un buen clima de trabajo, gracias a la incorporación del
juego en su día a día. Así, los alumnos tienen más motivación y más ganas de
aprender y, a su vez, hace que el buen clima aporte a los profesores la
autoestima necesaria para enseñar en el mejor ambiente posible.
La forma en la que se plantea este tipo de enseñanza permite
a los alumnos elegir diversas rutas y niveles de aprendizaje, trabajar por
equipos sobre diversas asignaturas, recibir recompensas ó realizar misiones y
todo ello cumpliendo los mismos objetivos, en cuanto a materia se refiere, que
los demás colegios de Estados Unidos.
En
el horario de clases de estos alumnos no aparecen asignaturas como matemáticas,
lengua, conocimiento del medio ó música. Sus asignaturas tienen nombres como
“Bienestar” ó “El modo en que funcionan las cosas”También hay otros módulos más emocionantes como, por ejemplo:
– Home Base: un momento al principio y al final de cada día en el que los alumnos repasan su avatar y su hoja de ruta con un profesor para compartir sus logros y necesidades. Se organizan en equipos de diez donde se cuidan y se asesoran unos a otros.
– Misiones de descubrimiento: tienen una duración de unas diez semanas. Durante este tiempo se trabaja el contenido curricular de varias áreas en un solo proyecto, pero está diseñado prestando una atención muy especial al juego y a la tecnología. Las actividades se dividen en niveles, se ganan puntos (calificaciones) e insignias, se pueden elegir distintos caminos narrativos y aumenta la dificultad, paso a paso.
– Anexo de Misiones: un tiempo centrado en las áreas de lengua y matemáticas con objeto de hacer frente a los retos más difíciles de cada Misión. También sirve para que los profesores se adapten a las necesidades de aquellos equipos que necesitan de una atención especial. Tienen lugar a lo largo de tres horas a la semana.
– Misiones especiales: en las que los estudiantes deciden qué contenidos trabajar durante una hora al día. También pueden hacer presentaciones a los compañeros o diseñar una actividad sobre el tema que elijan.
– Boss Level: el nivel final o el nivel de un monstruo: que se extiende a lo largo de dos semanas, normalmente al final de cada trimestre. En este tiempo los alumnos trabajan en un proyecto por equipos para demostrar el dominio de las competencias desarrolladas en cada misión, pero con un nivel de dificultad mayor. En un Boss Level se aprende siguiendo un riguroso proceso de investigación, construcción de teoría, hipótesis, prototipado, evaluación continua y presentación final con asesoramiento entre alumnos y profesores.
– Finalmente los XPods o cursos opcionales: que cambian de curso en curso y en los que se invita a profesionales externos a la escuela que comparten las misiones junto a profesores y alumnos.
Los alumnos de este colegio estadounidense son protagonistas
en todo momento y cumplen los objetivos curriculares pero utilizando el juego
para ello.
Los resultados de este tipo de enseñanza están siendo
realmente positivos. Un centro de Chicago está siguiendo los mismos pasos que
este colegio.
Con
este proyecto se pretende acercar las tecnologías del S.XXI a las aulas.
OPINIÓN CRÍTICA
A lo largo de nuestra vida escolar nos
encontramos con asignaturas o temas que son difíciles de entender o que no
tienen ningún atractivo para nosotros. En esta situación nos limitamos a
aprender lo justo para poder pasar la prueba que el profesor nos hace acerca de
ese tema y olvidamos rápidamente aquello que “estudiamos”.
En mi opinión las cosas se aprenden gracias a
la práctica y memorizar conceptos de manera absurda, hace que ni entendamos
aquello que estudiamos ni nos motive a indagar sobre el tema que tenemos
delante de nosotros.
Ahora bien, si introducimos el juego en el
aprendizaje, para los alumnos será algo divertido que les haga estar en
contacto con los compañeros, favoreciendo las relaciones entre ellos y
aprendiendo el trabajo en grupo y además, estarán asimilando en su cabeza
conceptos casi sin darse cuenta de que lo hacen.
Desde
mi punto de vista la utilización del juego como método de aprendizaje es una
idea muy válida y un acierto seguro, pero eso sí, para niños de primaria, pues
llega un punto en que el juego no es suficiente para el aprendizaje y llega un
momento en el que debes ayudar a los alumnos a madurar intelectualmente.
Leticia
Casarrubios Sánchez
3ºB
Magisterio Ed. Primaria
2015-2016
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